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sábado, 20 de mayo de 2017

Reseña: La Mano Izquierda de la Oscuridad

Sinopsis
   «Escribiré mi informe como si contara una historia, pues me enseñaron siendo niño que la verdad nace de la imaginación.» Así comienza su relato Genly Ai, enviado al planeta Gueden, también llamado Invierno por su gélido clima, con el propósito de contactar con sus habitantes y proponerles unirse a la liga de planetas conocida como el Ecumen. Los guedenianos tienen una particularidad que los hace únicos: son hermafroditas, y adoptan uno u otro sexo exclusivamente en la época de celo, denominada kémmer. En Invierno, Ai conoce a Estraven, un alto cargo que le mostrará cuán diferente puede llegar a ser una sociedad donde no existe una diferenciación sexual.

Reseña
   Bueno, bueno, bueno. Pues aquí estoy, meses después, libre de bachiller y con otro libro del que hablaros. Y este es, probablemente, el más diferente al resto de libros sobre los que he hecho una reseña. También hay que decir que me he llevado una sorpresa bastante grata con él, precisamente porque al ser un estilo tan diferente del que estoy acostumbrada, no sabía si me iba a llegar a gustar. 
   Y, bueno, lo cierto es que durante la primera mitad del libro me pareció hasta algo aburridillo, como que le faltaba acción. Y luego, de repente, no sé exactamente cómo ni cuándo, le cogí el gustillo al libro y, no solo comprendí toda la primera parte que me había parecido algo extraña al principio, sino que me sentí bastante tonta por no haberlo valorado desde la primera página. 
   Porque madre mía. 
   No voy a poner ningún extracto porque creo que las partes que debería poner son demasiado largos o perderían la profundidad del mensaje por estar sin contexto. Así que, en lugar de eso, voy a empezar ya a comentar las partes más importantes de esta maravilla.

   Para empezar, os pondré en situación. Voy a decir bastante pocos nombres porque son raros hasta decir basta pero, eh, al menos me sé el de los dos protagonistas. 
   Uno de ellos, Genly Ai, ha sido enviado al planeta Invierno, o, como los habitantes lo llaman, Gueden. Y no, los otros planetas no lo llaman Invierno porque sea algo poético o al azar, sino porque las temperaturas allí no llegan a los diez grados en verano. Genly está ahí en una misión, que es convencer a la gente de ese mundo de que se una al Ecumen, un grupo de planetas que son una especie de comunidad, que facilita el comercio y la comunicación entre ellos. 
   Pero eso no es tan sencillo en un planeta en el que ni siquiera se creen que haya aparatos capaces de volar, porque ni siquiera hay aves. 
   Y allí conoce a Estraven que es, si no me equivoco, una especie de ministro o consejero del rey del país en el que primero entra, y en el que llega a vivir durante dos años. Pero las relaciones en ese mundo no son iguales que en su planeta, y Genly se encuentra con situaciones que no llega a entender muy bien, sin que el resto siquiera se dé cuenta de que no entiende, y que le ponen en bastante peligro. 
   A partir de ahí, Genly parte en varios viajes, tanto por haber sido exiliado como por haber sido secuestrado y forzado a trabajar en una granja en la que el peligro no es la violencia, sino el frío. Mientras, Estraven aparece sin saberse muy bien de qué bando está, y no es casi hasta la mitad del libro que esto se descubre y empieza el verdadero viaje. 

   Lo primero que destaca del libro es que da frío. En serio. Tiene unas descripciones tan blancas y grises, y a la vez tan oscuras y apagadas, que el frío prácticamente sale del libro y llega casi hasta a incomodar y a hacerte pensar "¡Por Dios, que alguien encienda la calefacción de una vez!". 
   Y sí, cada vez que un libro me hace sentir algo así, incluso aunque la sensación no sea agradable, siempre me gusta. 
   
   Otra de las cosas que más me gusta y me desconcierta del libro son los personajes. Como explica la sinopsis, Gueden es un planeta en el que todos los habitantes son hermafroditas y, una vez cada veintiséis días (si no recuerdo mal), entran en kémmer, que sería una especie de celo. Todo esto es bastante confuso durante todo el libro, porque, por lo menos yo, tiendo a pensar en ellos como hombres, y me cuesta mucho imaginarme a un ser humano que sea a la vez hombre y mujer, a pesar de que en varias descripciones menciona rasgos claramente femeninos. 
   Además, las costumbres son bastante diferentes allí, y durante casi todo el libro no hay apenas ninguna muestra de cariño o broma. Esa es una de las cosas que, aunque no me ha gustado demasiado, tienen sentido. Ya que es como si el frío les hubiera dormido: nunca ha habido una guerra en el planeta, pero tampoco hay nada más que frialdad y distancia entre ellos mismos. Es un ambiente bastante sobrecogedor, y no sé yo si querría ir a ese planeta para algo más que unas vacaciones por curiosidad. 
   Sin embargo, las relaciones que cuenta son bastante interesantes, y me encanta cómo le ha quedado eso de que los dos sexos estén en cada persona. Al principio es raro, pero luego como que se acepta y se entiende por qué son y por qué actúan como lo hacen. Y, al final, parece que todo encaja tan perfectamente, que te quedas con esa sensación que yo tanto adoro en los libros de "nada podría haber ido de otra manera". 
   Y no puedo dejar de mencionar la manera en la que está narrado. Ya que entrelaza capítulos extensos contados en primera persona por Genly, con una especie de fábulas o cuentos o historias de la tradición del propio planeta, con una escritura estilo diario por Estraven. Me ha encantado tener que descubrir quién escribía qué en cada capítulo a veces, me parecía un buen reto. 

   He de decir que no es un libro ligero. Cuesta bastante meterse bien en el libro y que te "absorba", pero cuando por fin se consigue entonar con la sintonía del libro, es hasta reconfortante de alguna manera extraña. 
   Además, otro de los aspectos que no lo hacen fácil es el hecho de que no hay humor, ni tampoco una acción rápida. No hay monstruos, no hay guerras, no hay amenazas ni peleas. Es todo muy diplomático, tan diplomático como puede llegar a ser la política, en el fondo. Pero, como todo en el libro, una vez que te haces a ello, se pasa bastante bien. 

   En realidad, no hay mucho más que decir del libro sin hacer ningún spoiler. Tiene una acción lenta, pero no se hace lento (bastante curioso, ahora que lo pienso). Lo recomendaría muchísimo porque me ha encantado y es un libro para reflexionar, sí, sobre ese gran tema candente que es la igualdad de sexos que está literalmente en este libro. 
   En conclusión, si quieres un buen libro, y no uno tan solo para pasar el rato, sino que te haga pensar y en el que tengas que esforzarte para entender lo que quiere contarte de verdad, este es tu libro. 

   Y con esto me despido por ahora. ¡Disfrutad!

P.D.: no podía olvidarme de Chris Cornell. R.I.P.

jueves, 12 de enero de 2017

Reseña: El estigma del dragón

Sinopsis
Algo se fragua en el Santuario. Un dragón está a punto de alzar el vuelo y descubrir a su heroína...

Maxis Drago carga en silencio con su trágico destino desde hace siglos. El guardián más huraño y solitario del Santuario perdió a su mujer, y todo lo que tenía, en manos de un rival implacable que juró derrotarle y apartarle del mundo. Desde entonces deambula taciturno y con sus enormes alas plegadas. Se dice que no puede volar. 
Pero las cosas no son lo que parecen, y la vida tiene reservadas un par de sorpresas. Sus enemigos han vuelto con sed de venganza. El campo de batalla elegido por cierta criatura diabólica surgida del pasado es Nueva Orleans. Ambos contendientes sobrevolarán los diques de la ciudad dispuestos a enfrentarse sin tregua, hasta la victoria final o la destrucción total.

Opinión personal
   ¡Hola de nuevo! Como predije, vengo de navidad con esta maravilla que me encontré debajo del árbol (técnicamente no fue ahí, pero pongamos que sí porque la imagen queda más bonita y navideña así, ¿vale?). 
   Esta es la primera vez que me dedico a ir poniendo post-its a un libro según lo voy leyendo para marcar las partes que me gustan, para tener algunos pedacitos que poner por aquí, y la verdad es que me ha quedado bastante gracioso. Me estoy pensando dejarlos puestos cuando lo guarde en la estantería, pero no sé si me pondrían muy nerviosa. 
   Por cierto, como comentario poco relacionado del día, me acabo de dar cuenta de que tengo varios libros de Sherrilyn, y mientras que algunos tienen portadas súper épicas y simbólicas, tengo dos que tienen una portada diferente. Uno tiene una silueta de una chica, y otra tiene una flor. Ehhhh, no pegan nada, en mi opinión. No sé si son ediciones diferentes o qué pasa, pero como que cortan todo el esquema que sigue la serie, con portadas así y dark, con los personajes de miradas intensas y tal. Pero bueno, creo que dejaré ya de quejarme por todo (parece que eso lo hago mucho últimamente, la verdad c:)
   Y quiero hacer aquí un pequeño inciso para avisar de que estoy un poco oxidada con esto de las reseñas, y probablemente no me explique con muchísima claridad, así que me disculpo por adelantado.

   Sin más dilación, empezaré con el meollo del asunto. Tengo que decir, que, sinceramente, y aunque me lo terminé hace como tres días nada más, no me acuerdo de bastantes cosas. Por el simple hecho de que esta mujer mete tantos cambios y cosas y tramas en sus libros, que según lo voy leyendo, como que me lleno con la historia y no me pongo a memorizar... Y luego no me acuerdo. De todas formas, contaré la trama principal que es entorno a la que gira el libro, y el resto, si queréis descubrirlo, pues a leer ;)

   Comenzaré explicando el título del libro. Como se intuye en la reseña, Maxis es un dragón que vive en el Santuario. Él fue el primer dragón katagario, es decir, un animal que puede convertirse en humano (no confundir con los arcadios, humanos que pueden transformarse en animal). 
   En realidad, él nació como dragón, pero la realeza de Arcadia le mezcló con uno de sus príncipes contra su voluntad, y él fue el primero de su estirpe, junto con su hermano Illarion. Según se cuenta, mató a sangre fría a uno de los príncipes, causó que empezara la guerra eterna entre los arcadios y katagarios, y consiguió así un bonito estigma en su muslo que lo marcó como odiado por ambas razas. Esto es básicamente en torno a lo que gira la trama del libro, ya que, aparte de que prácticamente todos los que saben del estigma secreto lo quieren matar, algunos también quieren usarle para rituales muy turbios, y para robarle los poderosos tesoros que, como dragón, es su misión custodiar.

   Entra en escena Seraphina. La matadragones. Una guerrera arcadia de una tribu parecida a las amazonas. Ella es, por decirlo de alguna forma simple, la ex mujer de Maxis. Ambos llevan sin hablarse desde que la tribu de ella le torturó, maltrató, dejó medio muerto, y con heridas en las alas que le impideron volar. Después de que ella dejara que le hicieran eso, obviamente, él se largó.
   Lo que él no sabía era que en ese momento ella estaba embarazada de sus dos hijos.
   Cabe mencionar que ella tiene un pequeño trauma con los dragones, y que desde pequeña la tribu la ha enseñado a odiar a los katagarios (bueno, y a matarlos a sangre fría), y es por eso que le ha tratado muy mal en el pasado.
   Sin embargo, ahora necesita su ayuda. Porque alguien ha secuestrado a sus hijos y piden el corazón de Maxis como rescate.

   Y eso es tan solo el comienzo del libro. Luego las cosas se complican muchísimo más, pero no voy a hacer spoilers, así que lo dejaré por ahí.
   Veamos, para empezar, no tenía muy claro qué iba a pasar en el libro, porque no sé si es que estoy muy densa, pero me da la impresión de que la sinopsis mucho no cuenta. La verdad es que no sabía ni qué esperar sobre la protagonista, porque no se dice absolutamente nada sobre ella. Cuando salió ella y se descubrió lo que había pasado entre ellos, la verdad es que ni siquiera sabía cómo demonios iban a salir de esa, porque para mí era una situación terriblemente chunga entre los dos.
   Creo que esperaba que Seraphina tardara un poco más en ablandarse, sobre todo teniendo en cuenta la actitud que tiene al principio del libro, pero la verdad es que no, se da cuenta de que ella fue quien la lió muy rápido, y la verdad es que eso le quita un poquito de encanto a la relación amor-odio entre los dos. Pero supongo que tiene sentido esa reacción después de todo. Además, aunque se "ablanda" y deja de ser una zorra con Maxis, aún así conserva algunas reticencias que le siguen dando algo de vidilla a la turbulenta relación.
   A él, por su parte, le cuesta bastante dejar lo que ella dejó atrás, y recuperar la confianza en ella, pero es un hombre de honor, así que se aguanta y hace lo que tiene que hacer para proteger a sus hijos, a ella, y al Santuario en general.

   Una cosa que me ha gustado del libro es que hay mucha presencia de los animales del Santuario, y de verdad parecen una gran familia. Ha llegado el punto en la saga en el que casi todos han encontrado su "final feliz", así que se respira un aire algo empalagoso que, sinceramente, me encanta. Eso, junto con el sentido del humor general de los lobos y los osos, me parecen la parte más "ligera" del libro.

   -Entonces, ¿qué eres? 
   -Xarunís.
  -Jesús - exclamó Dev, como si hubiera estornudado-. ¿Necesitas un pañuelo de papel? ¿Un antihistamínico?

   Pero como siempre, una de las mejores cosas que tiene Sherrilyn es que sabe poner un humor increíble incluso en las situaciones más oscuras, haciendo que todo sea mucho más ameno. Y es que tiene unos puntazos, como el del ejemplo que acabo de poner.

   Hay muchos aspectos recurrentes en el estilo de la autora que marcan el libro verdaderamente como una obra suya, y de Cazadores Oscuros. Una es ese humor, pero también están esas partes románticas que cuando las lees te hacen decir "Oooooh" y soltar una lagrimilla. Aunque, sinceramente, por como estaba el panorama entre estos dos, yo no hubiera tardado tan súmamente poco en bajar la guardia y declarar paz y amor como estos dos. Porque la trama entera trascurre en unos pocos días, dos o tres como muchísimo, y pasan tantas cosas que yo no sé como no le ha dado un colapso nervioso a la mayoría de ellos con todo lo que tienen que hacer.

   Lo cierto es que he visto una pequeña "pega", y es que, da igual cómo sean los protagonistas de los libros y su historia, que la mayoría suelen terminar con personalidades bastante parecidas, con matices, pero con  casi el mismo humor y código moral. Y, sin embargo, siguen pareciéndome extraordinarios. Es como que cuando los leo ni me entero, pero al terminar me quedo pensando y me doy cuenta de eso.
   Y básicamente eso es lo único malo que se le puede decir al arte de esta mujer, porque lo tiene todo.
   De hecho, una de las cosas que más me gustan es esas escenas de "superación" que, por lo menos a mí, me inspiran bastante. Y esos párrafos profundos sobre la vida y cosas así de abstractas por el estilo que juro que yo he intentado escribir en alguna de mis historias, y me quedan forzadísimas y horribles y, sin embargo, a ella le quedan tan naturales y apropiadas que te dejan con la boca abierta.

   -¿Por qué es tan importante para ti? ¿Qué más da?
   -Porque lo temes y me temes a mí. Quiero que comprendas a la bestia que anida en tu corazón. Que comprendas lo que significa ser un dragón. Solo una vez en la vida, Sera. Es lo único que te pido. Concédemelo. 

   Sí, hay muchas más partes mucho más "profundas" que esa, pero creo que el mensaje de "abrazar a tu bestia interior" es bastante cierto, y deberíamos quedarnos todos con ello.

   Por último, mencionaré otra de las partes importantes de estos libros, que es... Bueno, el sexo. Pero no de una manera tosca ni burda. Lo hace divertido, íntimo, y bonito. Y, sin embargo, siempre queda ese morbillo y sensualidad que hace que la gente a tu alrededor se empiece a preguntar "¿Qué demonios estará leyendo la loca esta para sonreír de esa manera tan... perversa?".

   Me encantaría poner más extractos del libro, (de hecho, tengo marcados cinco más), pero creo que sería bastante forzado, y mola más leerlo en persona, con el contexto y todo eso. Sin embargo, no me resisto a meter este porque me hizo reírme de verdad:

   -¡Exijo que nos entreguéis al dragón maldito! Ha atacado a nuestro clan, ha matado a los nuestros y...
   -Vete a llorarle a tu madre, gilipollas, ¿a mí qué me cuentas? 

   Y creo que hasta aquí llega mi reseña de hoy. Terminaré diciendo que es un libro terriblemente recomendable, que se puede leer sin leer el resto de libros de la saga (este es el número 39, según he estado mirando hoy). Es muy divertido, muy movido, y no para de dejarte en vilo hasta el final. Además, los personajes son una mezcla curiosa de tipos duros y entrañables.
   No voy a poner nota, porque esas cosas no me van, y ni siquiera sabría. Pero sí que puedo coincidir con la mayoría de los críticos y decir que Sherrilyn Kenyon domina a la perfección el romance paranormal.

   Dicho todo esto... ¡Hasta la próxima!



   P.D.: El otro día le estuve explicando a un amigo de qué iba la saga de Cazadores Oscuros y casi le peta una vena en la frente o algo. Tk Javi xD


   

viernes, 6 de enero de 2017

He vuelto: spam, wattpad, y quejas.

   ¡Buenas, a quien sea que está ahí! No sé si estás aquí porque estás lo suficientemente loco como para seguir teniendo mi blog guardado, a pesar de que llevo la vida misma sin publicar nada, o porque has llegado aquí por casualidad. De cualquier manera, me apetecía publicar algo, y ya que no tengo nada "interesante", aviso de mi vuelta al ruedo.
   He de decir que iba a llamar a esta entrada "Disculpas y promesas"... El caso es que he estado mirando entradas más antiguas y... ¡Sí! Exactamente. Tengo otra que se llama justamente así. ¿Qué se puede sacar en conclusión? Pues que soy muy poco original, que no he cambiado nada en dos años, y que soy una mierda de blogger :D
   La verdad es que llevo mucho tiempo sin siquiera entrar aquí. Casi dos años, en realidad. Mi vida ha cambiado mucho en estos años, y ni siquiera me ha dado tiempo a pensar en esto. Bueno, sí, alguna vez me he acordado, pero soy tan vaga que no me he llegado a poner.
   Además, estoy en el estupendo y maravilloso segundo de bachillerato, por lo que mi tiempo es básicamente escaso. Y, lo que tengo, lo estoy invirtiendo en tantas cosas diferentes, que incluyen mantener una vida social... bueno, viva; y escribir.

   Bueno, hablando de eso, quería aprovechar para hacer un poquito de spam. En este tiempo que ha pasado, he empezado y terminado varios de mis trabajos. Uno de ellos, es un libro (sí, un libro real, Bien hecho, con su trama y todo... Es mi bebé ^^), que se llama Perdida. Y, además, ahora mismo estoy metidísima en una de mis historias de wattpad, que es un fanfic de Guns N' Roses y se llama Ride the Life. La gente que me conoce sabe lo obsesionada que he llegado a estar con esa banda, y que sigo estando, así que no es muy extraño que me haya puesto a hacer esto.
El caso es que estoy muy contenta con cómo está quedando, y, de hecho, voy a poner por aquí el link y la imagen por si a alguien le interesa: Hola soy el link. También dejo la sinopsis, y ya que estoy explico un poco cómo va:


                 Sinopsis        

Bianca ha tenido una vida feliz hasta ahora: familia cariñosa, buenos amigos, y una meta clara: viajar a Estados Unidos. Ahora por fin lo ha conseguido, aunque a cambio ha perdido otra parte de su vida. Pero ella está dispuesta a superarlo, y si hay algo que la define, es que siempre consigue lo que de verdad quiere.
       Ahora tiene un trabajo estable, comparte casa con una de sus mejores amigas, y está estudiando lo que siempre había querido. Todo parecer estar yendo a mejor... hasta que aparece una banda con cinco chicos que darán la vuelta a su vida de una manera que nunca creyó posible. Sobretodo un hombre de larga melena anaranjada...
       Porque a veces lo que más necesitamos se pone en frente de nuestras narices y nos reta a huir.
    
    
    Nota: aunque esta historia es un fanfiction, no está hecha exclusivamente para fans o interesados por la banda. Cualquiera puede leerla aunque no tenga ni la más remota idea de quiénes son Guns N' Roses. Esta es simplemente una historia de amor con alto contenido de rock n roll.

***

Me encanta porque ni siquiera recuerdo cuándo escribí esa sinopsis, y porque como era más "pequeña" algunas cosas son como "no me puedo creer que escribiera esa estupidez :)", pero bueno. Así está y así se quedará.

Y bueno, os informo que, si habéis leído otros fanfics, no es por presumir, pero no es como ellos. Ya hablaré de eso luego, que estoy muy indignada y tengo mucho que decir (?). 

El caso. Me está gustando mucho la historia. He hecho varias, de hecho, pero esta es la que mejor me parece que está quedando, y estoy muy contenta con eso. Algunas razones:
-El protagonista, Axl, es un cabrón. En la vida real es aún peor, pero es que si le pongo como de verdad es me quedo sin historia (y mira que en la misma historia ya lo pone difícil). Y estoy consiguiendo hacer que siga siendo un cabrón, y no que pegue el cambio así de golpe, en plan "OH. ME HA LLEGADO EL AMOR; SOY UN HOMBRE NUEVO"
-La protagonista es una tía que me cae super bien, y que es capaz de hacer cosas que yo, sinceramente, no sería capaz. Ya, ya sé que la he creado yo y que hace solo lo que yo quiera blablabla. Pero para mí no. [Miradas raras hacia mí intensify]. 
-Y porque la historia es divertida. Me lo paso genial escribiéndolo, porque los diálogos me hacen mucha gracia, ya sean diálogos aleatorios un poco "de relleno", diálogos profundos, o peleas (que hay muchas). 
Esas son mis tres razones por las que me he enamorado de mi propia historia XD 

Y ahora viene mi crítica a otros fanfics. Obviamente, tengo que decir que no todos, y que si alguien lo quiere hacer porque le gusta y le apetece pues es libre, pero a mí me pone muy nerviosa, y no creo que lo lea o sea capaz de terminarlo.

Primero. Y lo más importante. La ortografía. Por favor. Por favor. 
Segundo. Esto ya es más "especialito", pero me pone muy nerviosa cuando las cosas pasan tan rápido y con tan poca explicación, tan poca profundidad, que me dejan en ahí pensando "Eh. ¿Cómo ha pasado esto tan rápido?". También es verdad que cuando yo escribo relleno mucho, y no escribo tan bien, obviamente, no soy una profesional. Pero sí leo mucho, y tengo mis manías, y los acontecimientos rápidos como un rayo, poco explicados, y a veces forzados, no me convencen. 

Otra cosa que me jode es los cambios de parecer repentinos de los personajes. Ejemplo: con el hype de mi propia historia, he estado mirando muchos fanfics de Axl. Como he dicho, él es un cabrón. Vale, hay historias que desde el principio ves que el autor ha decidido que en su historia no lo va a ser. Me parece perfecto, e incluso leí una que avisaba de ello. Bueno, es su historia, y si está bien por mí guay, y lo leeré y puede que me guste o puede que no (probablemente sí XD). Lo jodido es cuando empieza la historia, ves que es un capullo, y tú ya empiezas a pensar "oh, esto va a ser divertido, ya verás las que lía".
Para que tres páginas después de repente conozca a la chica, se enamore perdidamente tras dos segundos, y deje todos sus vicios, manías, defectos, y se vuelva un caballero de brillante armadura.

???????
Además, seamos realistas. Si lo haces como una estrella del rock, no se va a enamorar en segundos. Ni en días. Y menos si es él. Va a necesitar mucho tiempo para caer, y no va a ser fácil. De nuevo, cada uno escribe lo que le sale del pie, yo cuento mis preferencias.

También me molesta cuando las historias no están terminadas porque yo quiero más, pero eso sí que no es una queja al autor si no yo que lloro mucho XD 

Creo que esas son mis quejas principales al respecto. Sé que wattpad es una página en la que se escribe porque se quiere y porque a la gente le apetece, no por obligación ni con un fin de ser perfectos. Y de hecho, hay algunos que, aunque tengan algunos de estos que yo considero "fallos", son de hecho bastante entretenidos. 
Pero quizás, y solo quizás, alguien lea esto, y al escribir, haga la historia un poquito más llena. Quizás le anime a escribir un poquito mejor. O quizás diga "tú eres tonta" y pase de mi cara. Qué se le va a hacer. Es mi blog y me lo f*llo cuando quiera(?)
Por supuesto, si a alguien le apetece pasarme alguno de los suyos y demostrarme que de verdad soy una llorica, les animo a ello y prometo leer todo lo que me paséis por aquí. 




FINALMENTE, me agrada poder decir que creo que voy a volver a publicar más cosas por aquí. De hecho, me ha dicho un pajarito que mis reyes me van a traer un libro (De Sherrilyn Kenyon AAAAAAAAAA), y voy a aprovechar para poner post-its y esas cosas, y hacer una reseña por aquí. Aunque siendo Sherrilyn la autora, ya aviso de que no voy a ser capaz de ser imparcial ^^.

Siento haber tardado en volver, pero quiero pensar que, como voy a tener mucho tiempo libre ya que mi vida social está moribunda porque mi círculo más cercano también está en 2º o superior y solo pensamos en lo dura que es la vida y no en salir, voy a poder dedicarle más tiempo a esto. Eso espero, al menos. 

Bueno, pues un abrazo virtual, y para no perder mi costumbre, aquí va la canción: 



lunes, 30 de marzo de 2015

Reseña: Anna Dressed in Blood

Sinopsis
   Cas Lowood no es un tipo ordinario - él caza gente muerta.
   Gente como Anna. Anna Vestida de Sangre. Una guapa y asesina fantasma enredada en maldiciones y muerte. Cas sabe que tiene que destruirla, pero mientras su pasado trágico se revela, él empieza a entender por qué Anna ha matado a todos los que alguna vez se han atrevido a entrar en su espeluznante cada.
   Sí, a todos, menos a Cas...
   Es la típica historia chico-conoce-chica, chica-mata-personas.

Opinión personal
 Antes de nada, he de decir tres cositas:
1) Perdón por haber pasado tanto tiempo desde que subí algo, es que estaba batante centrada en mis historias, las cuales subo a wattpad (aquí dejo mi perfil por si os interesa :D), además de que he hecho un viajecillo, no he tenido mucho tiempo de nada y lo cierto es que últimamente no leo mucho. He vuelto a releerme 50 Sombras y me está costando bastante ._. 
2) Me he comprado el libro en inglés, así que la sinopsis la he traducido yo, no sé si es exactamente la que viene en la edición española, pero define bastante bien el contenido del libro. 
3) En esta reseña no voy a poder poner ningún extracto porque no he ido anotando nada. Lo cierto es que me ha atrapado tanto que ni siquiera me he parado a pensar que debía hacerlo para la reseña, simplemente tenía que seguir leyendo, pero si de casualidad encuentro alguna frase que merezca la pena, la traduciré. Dicho todo esto, empiezo con la reseña.

Lo cierto es que me lo compré porque quería un libro. Fue una decisión desesperada, un capricho, y este era el que mejor me parecía en el poco tiempo que tenía de vagar por la tienda para que mi amiga no se muriera de aburrimiento la pobre. Así que, por casualidades del destino, encontré este. Y agradezco al azar, a los dioses, al destino o a lo que fuera que me hizo coger este libro, porque hacía tiempo que no me enganchaba tanto. 

Me ha encantado el toque de miedo y misterio que tiene, la cosa de que trate sobre fantasmas y cosas sobrenaturales... Me ha recordado en muchos momentos a la serie, Sobrenatural, y teniendo en cuenta lo gran fan que soy de la serie, eso es un gran y gordo punto positivo. 

El libro comienza contando cómo el protagonista mata a un fantasma en plan la muerta de la curva. Sí, empieza bastante fuerte. Nada de "me mudé a otra ciudad" ni nada de eso. 

El pelo engominado es un signo revelador de muerte - sin ánimo de pulla.

Al principio no sabía muy bien cómo se desarrollaría el libro, sabía que habría algo de romance por el hecho de que en la portada lo pone (Spellbinding and romantic- Cassandra Clare), pero no tenía mucha idea de si acababa de gastar 18 levas inútilmente xD
Luego, mientras las páginas iban pasando, fui completamente absorbida. Si, gente, es uno de esos libros que absorben. Maravillosos *-* 

Para tener un cambio en el cliché de que la chica sea la protagonista, aquí lo es un chico. Síiii, un tío. Y en primera persona. Novedades, señoras y señores :D Además, tampoco es el más fucker del barrio: es un chico normal, nada creído, solitario por su "trabajo", que no hace amigos y que se siente solamente confiado cuando tiene su fiel cuchillo (lo llama "athame", pero no encuentro traducción para eso, así que lo dejaré en cuchillo xD)
Además, no es nada creído. Tiene una misión que cumplir, no se interesa por nada más. No cree ser un héroe ni nada por el estilo, de hecho en alguna ocasión dice justamente eso, y me parece muy noble.

Nuestra otra protagonista Anna, es un poco menos heroica. Se dedica a matar gente. A todos los que pisan su casa, de hecho. Esto es lo que le dice un mensaje a Cas, y él va al pueblo de la muchacha dispuesto a terminar con ella. 

Pero una de las primeras noches, cuando consigue que tres chavales, los típicos neandertales jugadores de futbol,  y la chica popular del instituto le lleven a la casa, ellos le dejan k.o. de un golpe en la cabeza y le empujan dentro de la casa. Entonces aparece Anna. Él cree que va a morir, pero en vez de eso, Anna agarra al Neandertal líder y... dejaré que leáis por vuestra cuenta los detalles gore.

Luego una serie de sucesos se van sucediendo que incluyen un muchacho tirillas que es un brujo y lee las mentes "a veces", encuentros a escondidas con Anna que parece no tener el impulso de matar a Cas, y amistades y sentimientos que le sorprenden.

Me ha gustado el hecho de que Anna sea la mala. No es lo que llamarías el villano completo del libro, pero joder, ha matado a muuuuuucha gente. De manera muy bruta. Y ella lo sabe. Siente culpabilidad, pero no se vuelve de repente una santa que no hace nada malo y se dedica a alimentar gatos. Tiene coraje, si, pero también es un jodido fantasma asesino con un pasado aún más jodido.

Los personajes secundarios, estos son, la chica popular y el chico tirillas sobretodo, tienen un punto bastante bueno. Los dos parecen al principio los típicos clichés que he dicho, pero luego van evolucionando y son más valientes y listos de lo que parece.

Y, ya que no tengo ningún extracto del libro que añadir, creo que no hay mucho más que contar. Me ha parecido un libro fantástico, sobretodo si te gusta el rollo paranormal de fantasmas y asesinatos gore. Aunque a mí no me ha llegado a dar miedo, eso puede ser porque ya estoy curada de espanto, y de hecho una noche en la que llevaba apenas 100 páginas tuve un par de imágenes en las que la querida Anna aparecía en mi habitación con su vestido goteando sangre... me costó un poquito dormir. Y sí, esa es otra de las cosas que hacen que me haya gustado tanto. Los libros que te afectan son los mejores.

Además... ¡hay segunda parte! Yo ya la tengo en mi poder, y espero ansiosa ver qué le depara a nuestro compañero Cas... seguro que no decepcionará. Y esta vez estaré atenta por extractos que traduciros y enseñaros, gente que esté por algún rincón...

En resumen, este ha sido un libro bastante genial, oscuro pero con un punto de luz. No precisamente humorístico, sin el sarcasmo característico de Sherrilyn Kenyon o Cassandra Clare, por ejemplo, pero toda esa tensión no se hace para anda pesada. Al contrario, te pica a seguir leyendo.

Ha sido la mejor compra que he hecho en mucho tiempo, y espero que si alguien se lo compra coincida conmigo. 
Para lo que sea, comentarios, opiniones, lo que queráis... Ya sabéis. Espero no tardar tanto en subir otra cosa, gente.






Y esa es la canción que me tiene obsesionada desde hace días. Ahí la dejo xD

jueves, 11 de diciembre de 2014

Último Aviso (Historia Corta)

Esta historia es, igual que mi última reseña, un trabajo que tuve que hacer para el instituto. En esta ocasión, es la continuación inventada de un texto que ya leímos en clase. El texto en sí trataba de un hombre que, siguiendo las instrucciones de unas supuestas cartas de amor de una muchacha desconocida, se encuentra en medio de un crimen en una posición muy sospechosa.
Yo he tratado de seguir ese pedazo de la historia adaptándome al estilo del Realismo, es decir, poniendo bastantes descripciones muy detalladas, pero creo que no me ha quedado igual que le habría quedado a un autor real de ese periodo, obviamente. Además, debía hacer la historia lo más corta posible (a pesar de que yo cuadrupliqué el número mínimo de palabras necesarias). Pero bueno, yo estoy bastante contenta con el resultado, espero que vosotros también ^^
P.D.: el relato real se llama La Gota de Sangre, escrito por Emilia Pardo Bazán, por si alguien quiere leerlo. Yo he decidido no copiar todo eso aquí y centrarme directamente en mi historia :3
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Alberto se convirtió en detective privado e intentó aclarar los hechos, pero le era imposible porque, desde que empezó y dado que ese era su nuevo trabajo y necesitaba ganar dinero de ello, debía aceptar los casos que sus jefes temporales le encargaban, los cuales consumían casi todo su tiempo. Y, por desgracia, hasta la fecha ninguno de esos casos había tenido que ver con la injusticia que le había ocurrido a él, así que apenas había podido avanzar en su investigación privada.
   Había pasado en la cárcel casi tres semanas, hasta que el juez al fin había decidido que no había suficientes pruebas que le inculparan de asesinato y le había dejado en libertad. Sin embargo, el incidente ya había marcado a Alberto, que estaba más que dispuesto a llegar al final del asunto y llevar al verdadero delincuente hasta la justicia.
   Por ese día ya había terminado el trabajo. Era noche cerrada, y unas espesas nubes negras dejaban caer cortinas de agua contra el agrietado pavimento y las casas y edificios. Alberto encorvó los hombros y se ajustó el sombrero para no mojarse mientras caminaba hacia su casa con paso firme, sus zapatos resonando con un golpeteo húmedo contra el asfalto.
   Cuando llegó finalmente a su casa, la cual había alquilado tras salir de la cárcel para no recibir más cartas sospechosas, o no sospechosas, de ninguna mujer, se sorprendió al encontrar una nota atrapada entre la puerta y el marco de la misma. La sacó de su prisión con un tirón de la mano y leyó el inquietante mensaje de tan solo tres palabras:
   DEJE DE BUSCAR.
   En seguida supo a qué se refería la misteriosa nota y un escalofrío le recorrió la espalda. Se dio cuenta de que la nota apenas tenía un par de gotas que no emborronaban la caligrafía clara y cuadriculada, lo cual indicaba que acababa de ser depositada allí. Giró sobre los talones en busca del culpable, pero toda la longitud de la calle estaba desierta, salvo por un coche azul que circulaba en ese momento por allí.
   Sin perder la calma que había conseguido acumular desde que entrara en la cárcel meses atrás, entró en su casa, cerró la puerta asegurándose de echar la llave, y caminó hacia su cuarto, pasando por el salón bien amueblado pero polvoriento, la cocina desordenada y sucia, con platos en todas las esquinas, y el baño ínfimo, con apenas un plato de ducha, un retrete y un lavabo. Finalmente llegó a su cuarto, amueblado tan solo con una cama deshecha y una mesa llena de papeles, bolígrafos y una lámpara. Se sentó en la cama, dejó la nota encima de la mesa y se preparó para irse a dormir, sabiendo que cada vez estaba más cerca de descubrir lo que había pasado y que de ninguna manera iba a hacer caso a la nota.
   Al día siguiente, dado por terminado el día sin encontrar ninguna pista del caso que le había encargado su jefe de ese momento ni de su caso particular, volvía a casa cabizbajo y pensativo cuando vio algo que le llamó la atención: había aparcado un coche azul que solo recordaba haber visto una vez antes: la noche anterior, justo después de que el verdadero asesino dejara la nota de advertencia en su puerta.
   Con el corazón latiéndole aceleradamente, alzó la mirada y se encontró frente al edificio que tantos problemas le había traído hacía meses. Se le hizo un nudo en la garganta, y supo que tenía que entrar, y que dentro de ese edificio se encontraba la respuesta que él tanto ansiaba.
   Caminó dentro del edificio aparentando una confianza que no sentía, y se acercó a una mesa donde había una pequeña campana, usada para llamar al sereno. Alberto la cogió y la agitó levemente, preparado para preguntarle al sereno sobre el sospechoso coche cuando este se apareciera. Si tenía suerte, no le reconocería de la última vez y no recelaría de sus intenciones.
   Algo en la mesa captó su atención. Había una nota allí, supuso que escrita por el sereno, en la que se leía un breve mensaje informando de que volvería en unos minutos. Frunciendo el ceño, la cogió y la observó de cerca. En la caligrafía había algo, una curvatura en las mayúsculas, que le recordaba a...
   Sacó con impaciencia la nota que había encontrado en su puerta de un bolsillo y la desdobló, comparando ambas letras, y sintió cómo el color desaparecía de su rostro. Con adrenalina fluyéndole frenéticamente por su sistema, se dio la vuelta dispuesto a detener por fin al culpable...
   Y se encontró mirando fijamente al cañón de un revólver.
   Antes siquiera de porder gritar, escuchó un fuerte ruido y vio un estallido. Luego no escuchó ni vio nada más.

El Río de la Tragedia (Historia Corta)

 Antes de nada, aclarar de qué va esto. Hace un tiempo, como trabajo para una clase del instituto nos mandaron hacer una historia con sentido completo, partiendo de solamente 15 frases sin relación alguna, del tiempo "Ha empezado a llover" o "Tengo miedo a los pumas".
   Se suponía que no debería ser demasiado largo, por eso la historia en sí está como sin acabar, como si hubiera cogido un pedazo de un libro. Y algunas de las frases que tuve que poner quedan un poco forzadas, pero bueno, esto es lo mejor que pude hacer.
  Puede que algún día lo transforme en una historia, o un libro con más trama. Sí, ya tengo pensado cómo sería (de hecho lo pensé mientras lo escribía pero ya me pasaba demasiado de las palabras necesarias, así que decidí eliminar todo el contexto y la trama del universo este que he montado), así que puede que algún día termine lo que empecé jajaja.
   Una pequeña sinopsis: Dan y Neal se encuentran en el Inframundo camino del palacio de Hades. Solo hay un problema... el camino no parece ser tan fácil para lo vivos como lo es para los muertos.
   Y ya no digo nada más. Bring it on ^^
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   Dan se despertó poco a poco, disipando con esfuerzo la neblina del sueño. Se incorporó en el duro suelo y miró a su alrededor, encontrando a Neal sentado con la espalda contra la pared de roca, y una pequeña fogata a unos centímetros de sus pies cruzados.
   -Bienvenido al mundo de los muertos -Neal se rió entre dientes de su propia broma-. ¿Qué tal estás?
   -No sé... -respondió Dan, frotándose la frente, que tenía un feo y doloroso chichón-. Me siento como si una manada de búfalos hubiera jugado un partido de hockey con mi cabeza como bola.
   Recordó vagamente la imagen de un grupo de pumas feroces y tremendamente hambrientos persiguiéndoles por los estrechos pasillos de la cueva. Al final habían conseguido escapar derribando una pared de piedra que cortó el paso a los enfadados felinos, pero Dan se había golpeado la cabeza en la escapada y en cuanto estuvieron a salvo, perdió el sentido.
   Qué hacían unos pumas en una cueva a kilómetros de la superficie, nunca podría entenderlo, pero supuso que en el Inframundo las cosas no tenían por qué tener sentido mientras hicieran daño.
   Genial, ahora tengo fobia a los pumas, pensó distraídamente mientras seguía frotándose el bulto en su cabeza con una mueca de dolor.
   -Siento decirte esto, pero no tenemos tiempo para que te recuperes de la resaca. Tenemos que irnos ya si queremos llegar al Palacio de Hades y estar de vuelot a tiempo. Ya sabes, por todo eso de "si en 48 horas no habéis vuelto, no podréis hacerlo nunca" -la voz bromista de Neal había desaparecido, dejando paso a la seriedad característica de él. Irónicamente, Neal tenía el pelo teñido de azul eléctrico, ojos de un extraño color dorado, un piercing metálico en la ceja derecha, y una camiseta negra que rezaba "Quiero ser un koala", por lo que la gente siempre se sorprendía de lo serio y duro que podía llegar a ser. De hecho, Dan sospechaba que Neal conseguía alguna clase de retorcida satisfacción al ver la confusión que él mismo podía llegar a crear.
   Por su parte, Dan se mezclaba bastante más con el entorno. Bueno, salvo por el hecho de que él tenía el pelo castaño claro con reflejos rubios, una ligera barba de tres días y profundos ojos azul verdosos. Era algo más bajo y menos corpulento que Neal, pero ambos eran, al igual que el resto de su raza, increíblemente atractivos, capaces de acaparar la atención de todo el mundo en una sala llena de humanos.
   -Está bien -suspiró Dan-. Pero antes... ¿nos queda comida? O mejor, ¿nos quedan palomitas? Me gustan las palomitas -dijo la frase alegremente y con una sonrisa esperanzada que solo consiguió en respuesta que Neal pusiera los ojos en blanco.
   -Y a mí me gustaban mis zapatillas granates, pero tanto la comida como mis zapatillas terminaron "ligeramente" perjudicadas tras el incidente de ayer -levantó su pie derecho, que tenía una zapatilla, efectivamente, granate, que estaba destrozada por su frenética escapada sobre terreno rocoso e irregular. 
   Al menos no tiene que ir descalzo. pensó Dan. Aún.
  Otra diferencia de ambos era, obviamente, su carácter. Mientras que el de Neal era mucho más seco y, honestamente, tenía muy poco sentido del humor, Dan siempre trataba de hacer bromas en momentos donde muchas personas dirían que no se debía. Pero para Dan todos los momentos tenían derecho a algún punto de humor, aunque fueran funestos. El humor era lo único que le salvaba de volverse un cascarón vacío de un hombre, tras todas las cosas que había tenido que ver y hacer.
   Dan gruñó frustrado en respuesta a la negativa de comida y se levantó lentamente, haciendo caso omiso del quejido de sus músculos. Neal también se levantó, y mientras él apagaba la pequeña fogata del suelo echando un par de puñados de tierra encima, Dan comprobó que llevaba lo que le quedaba de sus pertenencias: una pequeña cantimplora de agua casi vacía y una botella con un brebaje púrpura que había encontrado en una estantería antes de emprender el viaje, cada uno en sus bolsillos asegurados con cremalleras.
   Después, ambos emprendieron camino por un estrecho pasillo de piedra anaranjada que había al final de la cueva donde habían estado.
   Varias duras y cansadas horas de caminar ininterrumpidamente y unos cientos de "Quiero irme a mi casa" y "Tengo sueño" por parte de Dan después, salieron al fin y sin encontrarse con ningún otro obstáculo, salieron al fin del entramado de cuevas, y se encontraron frente a una oscura explanada con un río oscuro y lúgubre surcándola por el medio.
   En lo que se podría considerar el cielo, había una inmensa nube de un morado grisáceo que daba una impresión aún más tétrica al ya de por sí tétrico lugar. La explanada estaba vacía, y lo único que se escuchaba era el sonido de las botas de ambos contra la arena del suelo, golpeando lenta pero rítmicamente. Cuando estaban a medio camino del río, empezaron a caer gotitas de la inmensa nube amoratada.
   -¿Ha empezado a llover? ¿En este sitio? -pregutó Dan extrañado, alzando la mano y viendo una gota caer en su palma.
   Esta empezó a arder al contacto con su piel, y Dan agitó la mano frenéticamente con un grito de sorpresa hasta que dejó de sentir ese agudo dolor.
   -Lluvia de fuego -exclamó Neal, con los ojos muy abiertos y con un tono que decía "¿cómo no vimos esto venir?"- ¡Vamos! Tenemos que cruzar el río -empezó a correr hacia la orilla-. La nube desaparece al otro lado.
   Efectivamente, la nube desaparecía del cielo como si se chocara contra un muro en el  lugar exacto dende la orilla contraria del río empezaba, y el cielo se volvía de un monótono pero seguro gris claro.
   -¡¿Pero qué dices?! No tenemos monedas para pagar a Caronte, y, oh, ¡también está el pequeño detalle de que él ni siquiera está aquí!
   Neal se paró en seco y miró hacia atrás, apuñalándole con sus inquietantes ojos.
   -No tenemos tiempo de esperar al barquero. Tendremos que cruzar por nuestros propios medios. Es decir, nadando -aclaró como si Dan fuera tan tonto que no hubiera podido comprenderlo sin aclaración.
   -Oh, sí, por suspuesto -replicó Dan, con tono sarcástico, mientras un par de gotas le caían en la cabeza y la cara, causándole un terrible dolor-. ¿Te he mencionado lo mucho que me encanta la natación? Y mucho más si es en el mítico río Aquerón, por donde tienen que pasar o caer las almas de los muertos. Donde si te caes, se dice que nunca podrás volver a salir. Me inspira mucha confianza.
   Neal gruñó una obscenidad y señaló al río, y Dan pudo ver algunas columnas de fino humo ascender de donde las cada vez más frecuentes gotas tocaban la piel. Sin embargo, Neal ni siquiera cambió su expresión de enfado. 
   -¡Mira ahí! Hay patos. Y tienen toda la pinta de estar vivitos y coleando, ¿no te parece? No todos los mitos son ciertos, Dan. Tú más que nadie deberías saberlo.
   -¿Los patos son tu prueba irrefutable de que si caemos podremos volver a salir? ¡Los patos no son de fiar, y mucho menos si viven en el Inframundo! ¡Nada que viva en el Inframundo es de fiar, para el caso!
   -Es esto o morir abrasados por la lluvia, Dan. Cada vez caerá más fuerte hasta que te conviertas en la jodida antorcha humana, y no sé tú, pero yo eso prefiero dejárselo al de Los 4 Fantásticos -sin decir otra palabra se giró y empezó a correr hacia la orilla del río.
   Dan lo meditó durante medio segundo antes de que una gran gota de agua le cayera en el hombro y le quemara la camiseta, y después la piel y casi el músculo. No pudo soportarlo más, y siguió a su compañero, corriendo como nunca lo había hecho antes, con la cabeza gacha para tratar de protegerse la cara de las abrasiones.
   -¡Me siento muy disconforme con esta decisión! -gritó Dan completamente indignado, pero sabiendo que no había otra posible salida. Pero, tal y como acababa de hacer Neal, llegó hasta la orilla del caudaloso río, cerró fuertemente los ojos...
   Y saltó.

domingo, 13 de julio de 2014

Escribir es flotar en el vacío

   Esto no va a ser una reseña, ni tampoco el comentario de un libro, ni nada por el estilo. Esto va a ser la representación por escrito de aquello que está dentro de mí, guardado donde no existen las palabras, y ahí es donde entro yo, ilusa de mí, tratando de crear una definición que le haga justicia a esa sensación que siento cada vez que creo, imagino, invento. Cada vez que escribo.
   Hace muy poco que me he dado cuenta, del momento más pacífico de mi día, de mi semana, de mi vida. Es ese momento en el que me pongo los cascos, pongo mi música preferida, y abro el documento de Word que contiene todo en lo que he estado trabajando los últimos meses, incluso años. Demasiadas páginas que contienen lo que para mí representa mi... digamos... evolución desde que hace tiempo alguien me convenció de empezar a escribir.
   No recuerdo cómo, por qué, ni tampoco claramente el cuándo. Pero un día, hace dos o tres años, empecé a escribir una historia corta. Solo recuerdo a una amiga que había empezado a hacer lo mismo, y de alguna manera me vi a mí misma empezando a escribir una historia corta, que en teoría iba a tener unos tres capítulos, sobre... bueno, sobre zombies. 
   He de decir que aquella historia no llegó a muy buen puerto. La idea estaba bien, supongo, pero en ese momento no había leído lo suficiente como para saber hacer una historia que valga la pena leer, aunque sea una corta. Y al final la pequeña historia quedó sin terminar, olvidada a mitad del segundo capítulo, escrita en folios doblados por la mitad para asemejar un libro y con la letra propia de alguien que tan solo acaba de salir del colegio.
   Después de ese fiasco, me propuse escribir una novela. Una de verdad, por la gente pagaría para leer, que significara algo para alguien, le hiciera imaginar que estaba en ella, enamorarse, llorar, sufrir, ilusionarse... bueno, todo lo que se supone que una buena novela debería hacerte sentir, supongo.
   Esa primera historia tampoco fue un gran éxito.
   Me pasé más de un año borrando y reescribiendo tan solo el primer par de capítulos. Las historias que leía me influenciaban, probablemente demasiado, de modo que me frustraba, me aburría y lo dejaba, tan solo para borrarlo y volver a hacer otra copia barata de cualquier otro libro que me acabara de leer al cabo de un mes.
   Y así fue más de el primer año de vida de mi libro, un constante escribe-borra-escribe-borra-escribe-golpéatelacabezacontraelteclado-borra. Luego, hace tan solo unos meses, por alguna razón que ni siquiera recuerdo, decidí hacer mi libro algo mío, conseguir una buena idea, y, maldita sea, estructurarlo con mi idea, no la de otros escritores con sutiles diferencias. 
   Lo conseguí. 
   Tampoco recuerdo de dónde saqué la idea, pero realmente estoy en deuda con quien sea o lo que sea que me la dio (Probablemente mi propia mente brillante. Duh). Y, a partir de ahí, la verdad es que todo fue relativamente fácil. Yo iba escribiendo un poco cada día, se lo enviaba a un par de amigas mías (ellas saben quienes son, y saben que las estaré eternamente agradecida y que son mis personas favoritas del planeta :3), quienes me decían qué les parecía y me daban alguna que otra idea bastante buena. Supongo que actuaban (y siguen actuando) como una especie de editoras en ciernes. 
   Y hasta aquí llega la historia. Cuando me queda probablemente menos de la mitad del libro, y aunque me gusta improvisar el camino del libro, lo tengo casi todo más o menos encauzado. Y aquí es donde explico con detalles el momento en el que hago mi magia. Realmente plasmarlo todo en el papel.

   Creo que el momento en el que más en paz y... quizás feliz de mi vida es cuando, como dije al principio, me pongo mis cascos, la música y empiezo a escribir. Es mezclar mis dos pasiones en un perfecto y único momento: la música y la escritura. 
   La música me aísla, la melodía me estimula, me alegra, me da emociones que pueda canalizar, y las letras me ayudan a expresar exactamente lo que quiero decir, lo que aparece en las imágenes que hay en mi cabeza.
   Y realmente es eso. En mi mente toda la historia es una película, todos los hechos se van realizando ante mis ojos, y lo que tengo que conseguir es plasmarlos correctamente en el papel... o bueno, en la pantalla, en este caso.
   Es impresionante ese vacío que se crea en mis pensamientos, que se centran tan solo en lo que tengo delante de mí, en los sonidos y en las imágenes que pasan por mi cabeza, solo pensando en darles vida y algún sentido a todo, sin ningún otro pensamiento que lo que debería decir, y qué debería pasar a continuación. 
   Mi única meta en ese momento no es terminar con ello, o llegar al punto que quiero apresuradamente para poder pasar al siguiente. Solo trato de expresar las emociones adecuadamente, trato de hacer que, quien sea que vaya a leer mi libro, sea una persona, sean cinco, o sean mil (vaaaale, mis esperanzas no llegan tan alto. Tampoco soy de engañarme a mí misma), que ellos sientan lo mismo que he sentido yo al escribirlo, que sus vidas también dejen de ser lo que son, dejen de tener sus propios problemas, sus propias preocupaciones, y pasen a tener las de los personajes de mi libro, que pasen a comprender las acciones que hacen, lo que piensan, lo que sienten. 
   En ese momento, a mí me pasa lo mismo. Y sé que, si dentro de un tiempo, una vez que haya terminado el libro, vuelvo a leerlo, voy a recordar ese momento de paz interior en el que lo único que me preocupaba era no saber cuál es la palabra exacta que expresa lo que quiero expresar, la cual 'sé que existe y la tengo en la punta de la lengua pero no sale', y que el maldito corrector de Word no reconoce los nombres propios.
   Ese momento en el que yo misma me metía en el universo que había creado, me veía rodeada por lo que estaba escribiendo, como una especie de espectadora, y todos las preocupaciones de mi vida se difuminaban hasta no ser más que una sombra al fondo de mi mente.
   Ese instante en el que, escribiendo una conversación, se me ocurre un chiste bueno o un juego de palabras y me río yo sola como una loca, en el que un personaje tiene una personalidad tan suya que lo que él dice no se parece en nada a lo que yo misma alguna vez diría, pero que él no podría decir de otra manera, porque 'simplemente, él no es así'. 
   Ese minuto en el que estoy haciendo otra cosa,  y de repente se me ocurre una 'idea fabulosa para dentro de tres capítulos', o cuando me doy cuenta de que el nombre de la protagonista no es el adecuado. Y me doy cuenta de eso en el capítulo 12 (True Story). O cualquier otro cambio que hago en capítulos anteriores porque queda mejor, y vuelve a mis amigas locas.
   Ese momento cuando abro el documento un día después de haber escrito algo largo y pienso 'maldita sea, soy buena'. Bueno, sí, algo presuntuoso, pero me da igual. Es mío y estoy orgullosa de ello.
   Esa revelación que me hace darme cuenta de que un personaje secundario que al principio era simplemente un personaje necesario pero sin necesaria importancia ,ha desarrollado, casi por su propia cuenta, una personalidad impresionante y pienso '¿cómo demonios ha pasado esto sin darme cuenta?'. 
   Y sí, sé que se supone que antes de empezar a escribir una historia tienes que tener un esquema completo de todo, incluyendo la personalidad de tus personajes, pero no sé si soy rara o qué, a mí me gusta más escribir cuando improviso. Y creo que por ahora no me ha salido mal. 
   Y, por último, destaco esos momentos, que cuando pasan los odio, pero a la mañana siguiente estoy agradecida. Esos momentos cuando estoy tratando de dormir y de repente una idea se forma en mi cabeza y "maldita sea, es la mejor idea que se me ha ocurrido", y tengo que encender la odiosa lámpara, quemándome la retina en el proceso, coger un lápiz y tratar de escribir en un bloc de notas (ya tengo uno preparado para esos casos) con un ojo cerrado o bizqueando, porque sin gafas no veo una mierda. Y ay de mí si no lo escribo, porque a la mañana siguiente esa idea va a estar desaparecida en los confines de mi subconsciente para nunca salir de nuevo.

   Y bueno, creo que esos son todos los momentos, todas las experiencias que conlleva el estar escribiendo, al menos para mí. Realmente tengo curiosidad por saber si otra gente que escribe siente algo parecido a lo que siento yo o soy más rara que un perro verde. Sé que solamente acabo de empezar, que soy solo un bebé en esto y que me falta mucha, mucha, muuuuuuuucha práctica, pero cuando escribo... bueno, ya he dicho todo lo que me hace sentir. Y algún día me gustaría publicar algo mío y saber que podría hacer feliz a alguien, aunque sea solo durante el rato en el que estén leyendo, y que después se acuerden del libro con cariño, como algo que mereció la pena leer. 

   Y ya está. Espero que si hay alguien por ahí que quiere compartir algo parecido, o decirme cualquier cosa relacionado con este pedazo de parrafal sin sentido, comente. :3





Ya sabéis cómo va esto, ¿no? Canciones random al final. Pues eso xD Hasta otra! :3